viernes, marzo 02, 2007

UNA PEQUEÑA TRAGEDIA EN DO MAYOR


Hoy os voy a contar una historia verídica , que pasó en mi infancia. Aunque parezca de ciencia-ficción , os aseguro que es real.
Mi padre era médico de un pueblecito de lo que era el Plan de Colonización de Extremadura.
En aquellos años ( años 50) la miseria era grande para muchisimos españoles , y aqui en Extremadura , muchos jornaleros vivian en chozos ( viviendas hechas con paja, propias de la region).
Un dia frio de lluvia y viento invernal vinieron a buscar a mi padre para que atendiera el parto de una mujer.
Mi padre tuvo que ir en mula , debido a lo mal que estaba el terreno , lleno de charcos y casi inexistente el camino.
Cuando llegó al chozo y el bebé nació... se dió cuenta que era prematuro y que no viviría mucho tiempo . Asi se lo dijo a los padres y tambien les indicó que, cuando el bebé muriese , le avisaran para que él extendiera el consiguiente certificado de defunción.
A los pocos dias , y estando mi padre en una matanza extremeña , invitado por los que la hacian, se presentó en mi casa el padre del bebé.
Le abrio la puerta una chica que ayudaba a mi madre en las tareas domésticas.
.-¿Esta D. Antonio?.-
-No , en este momento no esta, ¿ quiere dejarle algun aviso?
- No , soy el padre el niño que atendio el otro día . Como ya nos dijo él, el bebé ha fallecido y vengo a por el certificado.
.-Bien, en cuanto llegue D. Antonio se lo diré e ira a verlo.
¡No, si pa que no haga el camino , comosta mu malo le he traio el niño ahi , pa que lo vea. lLo he traio en una latica de esas de sardinas, asi que si uste es tan amable....se lo dejo aqui y cuando él venga que lo vea y me de el certificao ese.
Ya os podeis imaginar internautas el ataque de nervios de Benita , que asi se llamaba la chica.
¡Señoraaaaaaaaaaa que nos quieren dejar un niño muertooo!.
Mi madre , con gran templanza le indicó al buen hombre que se lo llevaran al cura"porque el angelito tenia que estar en lugar santo" ( vil excusa pa quitarse el muerto , nunca mejor dicho , de encima)
A casa del cura se presento el buen hombre y tras producirle un nuevo ataque de histeria a la hermana,
volvio a coger a su bebe y se fue a buscar a mi padre ¡a la matanza!
Cuando vio aquello mi padre le extendio enseguida el certificado y aconsejo que se fuera inmediatamente procurando que los guardias civiles no lo pararan
Ya sabeis , eran los años de los maquis , el estraperlo y demas y la Benemérita vigilaba todos los caminos
¿ Que os parece la historia?
NO quisiera que se perdiera, por eso la escribo aqui y asi me imagino que además la leeran muchos de vosotros
Os mando miles de besos!!!!
gracias por leer mi blog

7 comentarios:

teresa dijo...

Me encantan tus historias aunque sean a veces algo crudas, como esta.

susasa dijo...

Por dios, pobre Benita como se quedaria, no lo quiero ni pensar.
Beso

M.Carmen dijo...

recollons, que cosa más macabra. Me gusta

Raquel Pastel dijo...

¿y si abro una lata de sardinas y se me aprece el niño?

fedrilla dijo...

raquel pastel no temas. este no es un relato de fantasmas, ademas esas latas no eran como las pequeñitas que conocemos ahora , eran latas grandes para alimentar a una familia, Ahora ya no las veo, seguramente ya no las fabrican,Cabia justo justo... un bebe recien nacido , como es el caso
besitossss gracias por leerme

Anónimo dijo...

LIBRA

La verdad,esta si es una historia para recordar,increible las cosas que se hacían en aquellos años. ésas y cuantas más se harían... fascinante.

Y ahora fíjate todo lo que hemos evolucionado, la cantidad de niños prematuros que nacen y viven, como ese caso de hace unos días de un niño que nació con pocos meses de gestación y lo han salvado .
Lo que ha evolucionado la ciencia!!!

pekemami dijo...

Una historia fascinante, me ha gustado mucho, la verdad es que pense que el niño viviria, en esos años mi prima había nacido con solo 250 gramos y siempre mi abuela decía que se había criado entre algodones, es curioso pero entre algodones y botellas de agua esa niña salio para adelante.
Este pobre tuve peor suerte pero gracias por compartir historias tan reales.