sábado, septiembre 18, 2010

VIAJE EN TRANVÍA

El abuelo José Luís cogió la mano de Lucas.

Iban a aprovechar que hacía un día espléndido, como pocos habían tenido durante el verano.

Lucas estaba a punto de cumplir los 3 años, ya iba a la guardería y era mayor, aunque aún lloraba un poquito cuando tenia que levantarse temprano.

¡¡¡Hoy montaremos en el tranvía!!

Esperaron un poco a que apareciera el tranvía. Era precioso .Lucas nunca había montado allí porque una vez que iba con su abuela y sus papis se había quedado dormido y no se había enterado de nada.

Subieron y la campanilla sonó.- ¡¡¡Viajeros al tranvía!!!

Se puso en marcha y enfiló la cuesta que subía hasta la Torre de Hércules.

Abuelito,¿¿ el tranvía podrá subir??? Parece que esta cansado

Si Lucas.- respondió el abuelo.- claro que podrá lo hace todos los días.

Miraron el paisaje que se iba deslizando poco a poco en las ventanillas.

Siguieron subiendo y ahora el mar se veía muy lejos.

El abuelo contemplo en silencio a Lucas y una nube de melancolía nubló su mirada azul.

Ahora, después de mucho tiempo se daba cuenta de lo que se había perdido de la niñez de sus hijos. Suspiró, cogió la mano de su nieto Lucas, ese nieto tan parecido a ellos y se prometió a si mismo no cometer los mismos errores.

Cuando bajaron del tranvía, ya de vuelta a casa, era casi de noche.

Hasta otro día Lucas.- se despidió el abuelo.

Adiós abuelito, vuelve pronto.

Al fin y al cabo, pensó el abuelo, de sabios es rectificar

1 comentario:

latrocha dijo...

Que bonito y que estrutivo, Es un pena no poder volver atras...uy estoy un poco blanda..mejor me callo.